UN EJERCICIO IMPRESCINDIBLE, INSUSTITUIBLE.
Acreditación de Prensa en ocasión de la visita a Uruguay del Presidente estadounidense George Bush. en 1990.
Archivo personal.
El periodismo sin libertad no es periodismo. Un periodista se debe a la sociedad. Cada palabra suya, oral o escrita, genera opinión pública. Una pregunta también lo permite.Así lo entendí siempre. Y así lo ejercí.
Columna del Semanario "Brecha" (Uruguay) del Periodista Carlos María Gutiérrez, 1987, referida a la respuesta del Gral. Medina a mi pregunta en febrero de 1985, tras apertura del Parlamento recuperando la Democracia en marzo de ese año, tras 13 años de dictadura cívico-militar.
Aclaración: La entrevista sí fue emitida por Canal 10. No fue censurada.
26 de diciembre de 1986; 154 niños, hijos de exiliados llegaron a Uruguay desde diferente países europeos a reencontrarse con sus familiares. Uno de mis más emotivos trabajos periodísticos.
De mi archivo personal.
Acreditaciones de Prensa.
Habiendo hecho coberturas en el área política, siempre nos planteamos el límite entre la correcta cercanía o lejanía que nos debíamos con los representantes políticos, fueran oficialistas u opositores.No es un ejercicio fácil. Somos humanos. Y también nos podemos equivocar. Por tanto el ejercicio de nuestro oficio o profesión (como se prefiera o distinga) se hace en una cornisa riesgosa. Ya desde el principio, ser periodista, se corre siempre todo tipo de riesgo; desde la censura, el cese laboral, como la propia vida, tal sucede día tras día tristemente y cada vez en mayor número.
“El poder es atrapante también para los periodistas, pero no para ejercerlo al modo de un dictador, sino para observar y sacar a la luz sus irregularidades.”
Aquellos colegas que arriesgan todo, en países autocráticos o con dictaduras sufren el exilio. En América Latina abundan los casos. Sucedió en las dictaduras de los 70 y ocurre ahora con regímenes como el de Venezuela, Nicaragua, El Salvador… Y también en la República Argentina donde el Presidente Milei ( el que se hace el león y desea imitar a Trump) propaga el odio contra el periodismo y trata a los periodistas no afines a sus ideas “libertarias” (que de libertad no tienen nada) de “ensobrados”. Milei los insulta, los degrada y no escatima en insultos contra los Medios de Prensa que le son críticos. “No odiamos lo suficiente a los periodistas”; dijo no hace mucho el Mandatario argentino.
En Bogotá se celebra los 26 de julio el Festival de la Fundación Gabo (fundada en 1995 por el escritor colombiano Nobel de Literatura Gabriel García Márquez): “La ceremonia galardona a cinco trabajos de todo el continente en las categorías de cobertura, imagen, texto, fotografía y audio”.
Tal como expresó el director de la Fundación GABO, “El periodismo es la esperanza frente al oscurantismo que crece a nuestros alrededores”.
La entidad además ha honrado de manera especial a los periodistas de Palestina. “Gaza es el lugar del mundo más peligroso para ejercer el periodismo y, al mismo tiempo, el más libre en el mundo árabe para contar la verdad”.
El periodismo desde hace años viene siendo catalogado como “herido de muerte”. Hoy las amenazas acechan con mayor virulencia. Las redes sociales y su propagación de las Fake News retan al ejercicio profesional y a los Medios de Comunicación a elevar su nivel de exigencia y calidad, con la incertidumbre de su potencial para sostenerse económicamente y seguir informando con libertad.
Las trabas a la libertad de expresión pueden darse también en regímenes democráticos. Por supuesto aborrecible y cuestionable. No admitir que eso sucede, sería no reconocer la realidad.
“- El hecho de que los periodistas podamos indagar y hacer preguntas críticas es incómodo para cualquiera, por más que se respete la libertad de expresión.”. Por eso, hay diversas maneras de acallar una voz que incomoda. Una es la calumnia, el rumor, el desprestigio; la más audaz y lejana es la muerte. Gaza es el ejemplo número uno hoy en el mundo; sin olvidar Ucrania, México, y varios más. Nicaragua ha cerrado Medios y encarcelado periodistas; el caso del periodista columnista del Washington Post Jamaral Khashoggi, asesinado dentro del consulado saudí en Estambul en 2018 es paradigmático. Para Turquía es un asunto cerrado.
Si no fuera por esos periodistas vocacionales que arriesgando sus vidas entran al terreno de los conflictos, no nos estaríamos enterando del horror que son capaces algunos llamados líderes políticos de hacer en nombre de su ideología, interés o avaricia de poder. Hoy suman más de 100 los periodistas asesinados en Gaza. En México según Reporteros Sin Fronteras el año 2022 fue el año más mortífero para los periodistas en la historia del país azteca. (Temo no tener los datos actualizados). Soy consciente que podemos estar ignorando otras realidades en países lejanos que no están en la agenda de los Medios, como en Oriente, Asia u Oceanía.
La actualidad no nos detiene sólo en este punto que, lo sentimos tan nuestro, hoy no solo la vida del periodista tiene peligro de vida. Hoy la tienen nuestras democracias, el planeta, la vida.
Es importante tener presente la fuerte influencia que los grandes poderes ejercen creando la llamada “sociedad del caos” y en otros casos la influencia de personalidades como el tecnomagnate Peter Thiel (actualmente radicado en Argentina, además de haber adquirido una propiedad en Uruguay) quien dijo que "la libertad y la Democracia ya no son compatible". Esta frase escandalizó al mundo democrático.
Paulatinamente se va sembrando la desconfianza, el descreimiento en los Medios. Por esa vía, cuando un Medio informa, se hace creer a la sociedad que está mintiendo para poder continuar con sus patrañas y corrupción. Peligrosamente en este tiempo presente la manipulación se ha hecho norma. Afortunadamente hay medios de Prensa indiscutibles en su ética y calidad profesional. Y es en ellos que debemos confiar usando el sentido crítico para no dejarnos llevar por ideologías, fanatismos y falsas creencias.
Sin periodismo no hay libertad ni Democracia.
Sólo habría ignorancia y confusión, desorden.
En tiempos de globalización, a pesar de estar en bancarrota con el surgimiento de nacionalismos y autocracias, este pensamiento de Marshall McLuhan fue visionaria: “A la velocidad de la luz, todos se fusionan con todos. La identidad privada desaparece”. Cada vez más imprescindible contar con la labor del periodismo, “un sacerdocio” en palabras de quien fuera mi Director de Prensa, Don Omar De Feo.
Tener presente: “Cualquier negativa a comunicar es un intento de comunicación”.
Marshall Mc Luhan: « El medio es el mensaje ».
«Damos forma a nuestras herramientas y, a partir de ahí, nuestras herramientas nos dan forma a nosotros». «Observamos el presente a través del espejo retrovisor. Avanzamos hacia el futuro».
Lo primero para el rol de periodista es ante todo ser buena persona, actuar con honestidad y buscar la verdad.
g.b

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