"Son distintas la aguas que cubren a los que entran al mismo río".
Lo dijo Heráclito de Efeso, filósofo griego, uno de los metafísicos originarios (540 a.C. - 470 a.C).
Nada es igual. Nada se repite.
Heráclito es uno de los primeros filósofos presocráticos que, como los demás, trató de identificar la causa primera de la creación del mundo. Rechazó las teorías anteriores, como la del aire y el agua, y afirmó que el fuego era la causa primera, ya que creaba y destruía.
- Los contrastes son el constante devenir del Universo -
Desde el llano; desde los hechos que hoy inciden y sorprenden en distintos puntos del planeta; mi mente me ha derivado a su Filosofía.
Alguna vez manifesté el deseo de conocer Las Hurdes en Extremadura, España.
Hoy están ardiendo.
También hay incendios en la Sierra de Francia, Salamanca. Tanto Extremadura como Salamanca tuve la fortuna de visitarlas de la mano de mis queridos amigos Laura y Paco.
Calles de Salamanca, España.
Una vista de la antigua e imponente ciudad de Cáceres, Extremadura, España.
Ver en imágenes las llamas poderosas tragando miles de hectáreas de esos bellos lugares, parte el corazón. No son los únicos. Lamentablemente, Francia, California, Australia; mismo nuestro país, Uruguay, así como en Argentina, Chile, y por grandes extensiones en la Amazonia; sufren los avatares de grandes incendios. Lo vivimos el verano pasado.
Tal vez he aquí una acertada definición del pensamiento. Un suceso, una idea. La idea crea el pensamiento.
Es lo que ocurre en esta entrada.
Para ser comprendida. Visto lo que acontece, me lleva a la causalidad. Es Heráclito justamente el que define a la causalidad como un principio de la naturaleza.
Torres del Paine; Patagonia chilena.
"Todo fluye, somos y no somos”, era el lema básico de Heráclito de Éfeso, para quién el mundo fue, es y será un eterno fuego vivo, que se enciende y se extingue con sujeción a leyes”. La causa de todas las cosas está en una primera sustancia material: el fuego. El mundo se halla en una corriente eterna: “todo fluye, todo perpetuamente cambia”; “no se puede entrar dos veces en el mismo río”. El desarrollo se origina por la lucha de principios en contradicción. Todos los cambios de las cosas se subordinan a una rigurosa sujeción a leyes, denominadas "logos" (razón, ley) según Heráclito. El logos está inmanente en la misma sustancia material, el fuego, siendo, según Heráclito, la ley de la naturaleza misma.
En estos tiempos (D.C) cuando el fuego arrasa la naturaleza y el calor derrite glaciares, la sequía destruye alimentos y especies animales; además de las restantes calamidades humanas, sin olvidar el fuego de los tanques y misiles…la Filosofía Antigua, origen de nuestro pensamiento y cultura occidental, aparece imperativa para intentar comprender los extremos en que estamos sobreviviendo.
Ya en la Grecia antigua, Heráclito sostenía que "Es preciso prestar oídos a la voz de la naturaleza, “actuar de conformidad con la naturaleza”.
Sustantivo en el presente, su pensamiento:
"El equilibrio del universo se mantiene merced a la relación continua entre los opuestos, que da lugar a cambios que se compensan recíprocamente, esto asegurará que el cambio en una dirección acabará por conducir a otro cambio en la dirección contraria, evitando una preponderancia caótica y manteniendo la estabilidad total del cosmos."
Y hablando del cosmos, desde tiempos inmemoriales, hoy la ciencia espacial logra una de las maravillas de la Humanidad; conocer más de nuestro Universo gracias al potente telescopio James Webb.
Antes sólo era el pensamiento; la Filosofía. Madre de la sabiduría.
Filosofía y ciencia siempre estuvieron emparentadas. Hoy, tal vez, más que nunca.
El Hombre prosigue su búsqueda del por qué de las cosas, el origen del Universo; su causalidad.
Será por eso que un representante de la NASA manifestó: “Vamos a poder responder preguntas que aún no sabemos cuáles son las preguntas. Hacemos posible lo imposible”.
Entonces me pregunto: ¿No será posible terminar con las guerras, el hambre y las causas del calentamiento global?
¿No será posible transformar la utopía en realidad? Porque si tenemos la capacidad asombrosa de llegar a los confines del espacio; tendríamos que tener la capacidad para ser mejores en la Tierra.
Fotografía publicada en la Web de la NASA.
“No encontrarás los confines del alma ni aún recorriendo todos los caminos; tal es su profundidad” (Heráclito)
¿Será que el alma es más infinita que el cosmos?¿ Será que aún nos falta profundizar en el alma humana? ¿Será que poco conocemos de nosotros mismos?
¿Será que siempre tendremos más preguntas que respuestas?
Hasta la próxima!










