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lunes, 26 de octubre de 2020

ESTOS TIEMPOS...


Ya casi como que nos deslizamos hacia un final incierto. Un año que no resiste adjetivos. Habrá uno para cada persona; para cada situación. Dependerá de la resistencia y conformación  psicosocial de cada uno. Lo que deba ser generalizado tal vez sea la incertidumbre. Esa a la que el ser humano le tiene desconfianza y poca empatía. Es legítimo. Si hay algo que nos identifica a los animales racionales es la proyección con objetivos concretos. Digo esto y los niños me vienen a la mente, como los más complicados junto con los adultos mayores. Las personas jóvenes siempre se caracterizaron por el desafío a los tiempos y tempestades. Insertos en un mundo de paradojas y miles de preguntas, hoy deslizo libremente el pensamiento porque la necesidad de comunicación se hace imprescindible al tiempo que la mente y los hábitos comienzan a acostumbrarse a la nueva realidad.
La presencia física la hemos sustituído por  la vida online; a los seres queridos les recordamos con la compresión de no verles. Los encuentros se han cancelado. La vida del ser humano está ingresando a un terreno tan complejo que ya diferentes disciplinas como la Neuropsicología estudia sus efectos. Ignoro si las personas son conscientes de los cambios a los que estamos inmersos. Todo es tan rápido.
Los pensamientos corren. Mientras me voy acostumbrando a una nueva vida que no se como continúa...
A veces pienso que aquellos pensamientos, conceptos que concebíamos como válidos, hoy también se van modificando ante la imperiosa necesidad de sobrevivencia.
Escribir también se ha convertido en un ejercicio complejo. La avalancha de pensamientos llevan a una vida de lecturas internalizadas que hoy se hacen vigentes. Tanto para decir y poco para comprender.
Hasta el "próximo divague"

Graciela.


26 de octubre 2020


 

martes, 15 de septiembre de 2020

ALAS DE ÁNGEL

 

ALAS DE ÁNGEL


Las olas son tu abrazo                      su susurro el te quiero,                    
tus alas de ángel                                 
te esparcen por el mundo entero.      
¿Dónde andarás?                                                                                              
¿En qué cuerpo habitarás?                
En el cielo y el mar                               tu presencia.                    
Oh! Hermano mío,                                
¿A dónde te has ido?                           
 El campo vivió nuestra infancia.       
El horizonte marino tu adiós.               El presente lo contempla                      con constante sinfonía.  
El recuerdo vivo de tu nobleza        
transporta las lágrimas                       
qué con olas danzante                    mis horas buscan la serena orilla.
Hoy el sol me cobija                            en la ventana                                      que tu me destinabas.                          Aquí estoy.                                          Aquí soy                                                   Amándote; amando tu grandeza      
Vienen trinos de pájaros,                    
¿Serás tú?             
Graciela Bacino.
2020                                  

lunes, 31 de agosto de 2020

LAS PIEDRAS HABLAN?

 El Hombre y La Tierra, una misma cosa y las eternas preguntas

¿Las piedras hablan?

“Antes de responder las dudas sobre el origen del Hombre, debemos aprender a ser humanos”

En tiempos que la comunicación (sin remontarnos a la prehistoria) se limitaba a una carta manuscrita, teléfonos con manivela, telégrafos y poco más; ya me preguntaba si las piedras hablaban. Puede sonar a locura o disparate. Seguramente querría descifrar su composición e importancia.

Escribiendo intenté encontrar una respuesta aceptable; o al menos un desahogo. El “ensayo” nacido en plena adolescencia, se publicó en el periódico liceal. Me apena hoy no haber podido conservarlo.

Manuscrito; no eran tiempos de computadora ni móviles; no contaba aún con máquina de escribir, dejé volar la imaginación o lo que la intuición me decía.

Aquel pensamiento, aquella devoción por las piedras, quedó para siempre en mi recuerdo. Permaneció guardada la intención, porque sus conceptos precisos se han volado. La motivación permanece viva y hoy me lo sigo preguntando, con la diferencia de estar más cerca de la contestación. Las piedras han tenido en mí, una fascinación especial. Tanto que tras toda caminata extraño sería no regresar con alguna piedrita en la mano.

¿Qué nos dicen?

Desde la materia deben ser, las que dan forma al alma. Las que manifiestan la transformación constante y el devenir que es la vida misma. Las que nos muestran un camino. Algunas quedan como señales eternas. Ahí estarán para que no te pierdas. Ahí estarán marcando indelebles el paso del tiempo con muestras de los cambios inevitables.

En tiempos de post modernidad, en que se estudia hasta la ínfima partícula, comportamientos… en un viaje futurista de incalculable arribo, las piedras han alcanzado un significado místico. Las culturas indígenas así lo entendieron siempre.

Unos sostienen que aportan energía, otros que son curativas. Podrá ser.

Yo las encuentro bellas y sorprendentes. Siempre me han transmitido paz. Será por ello que de planas ser, allí elijo sentarme para contemplar el paisaje.

También pueden ser destructivas, se me podrá añadir. Ello dependerá de un desastre natural que, puede ser consecuencia de la intervención de la mano del Hombre.

De los grandes acantilados a la piedra más diminuta, todas tienen un encanto que traspasa el lenguaje: “Las palabras no alcanzan”.

No lo sabía, claro, cómo saberlo! A meses de partir definitivamente mi hermano mayor, quedé a cuidado de su perra en ocasión de un viaje suyo.

Paseando con su mascota por la costa encontré una piedra relativamente pequeña con forma de corazón. La recogí y se la deje en su casa para que lo recibiera a su regreso. Hoy esa piedra que decía cuánto lo quería, está conmigo.

Por qué la encontré en ese momento?; ¿por qué la recogí? Tal vez hubo en ella una señal que no supe leer.

¿Las piedras hablan? Sigo creyendo afirmativamente.

Si las imágenes hablan, ¿por qué no las piedras? Si la tierra se manifiesta, ellas están ahí, siendo de ella misma.

En la búsqueda de respuestas llego, (las casualidades no existen) a la palabra de Plácido Nicolás Pauccar Calcina, sacerdote Q`ero o “Chamán” de dicha comunidad ancestral, originaria de Los Inca, ubicada a unos 200 kilómetros de Cuzco, Perú. Su pensamiento indígena me llevó comprender esas preguntas: “Toda la información se queda impregnada en las piedras”. Es como las “mochilas que cargamos por generaciones; genéticas y emocionales”.

Para comprender su dimensión hay que darse cuenta “que somos Tierra, una célula más de la Tierra”.

Plácido, con su voz calma y suave afirma: “Si te das cuenta, empiezas a vivir, si no sólo eres un virus. Si entiendes la Tierra, lo que ella es y quiere, nos podremos comprender. Siempre que la Tierra y la luz sean condiciones para que nosotros existamos; si entendemos eso, entonces podemos ser humanos. Antes no!!

En la Naturaleza está todo. Los Andes guardan conocimientos para quienes puedan comprender lo que la cordillera guarda y entraña. Por su poder el conquistador no logró aniquilar los pueblos originarios.”

“Las piedras seguramente posean una sabiduría ancestral”.

Plácido afirma: “ No sólo las palabras dan las respuestas a las preguntas existencialistas”.

Y lo que en la actualidad, los hechos nos llevan a conceptualizar, este joven Q´ero, único de su comunidad que habla español, convencido añade:

“Nacemos humanos, pero no todos lo somos. Es una condición de quién quiera serlo. Todo es muy simple; pero las palabras no alcanzan.”

Y por qué las piedras, acantilados, montañas tienen un poderoso atractivo a la mirada humana? ¿Cuál es su importancia?

“Nuestro cuerpo matriz, es la Tierra. Ella es nuestra casa. Mientras respetemos eso, todo estará bien. De lo contrario, toda la creación, toda la especie, estará echada a perder.

La Pachamama sólo te pide la conciencia de compartir. El cuerpo humano es la materia más evolucionada que hay. La vida de la Humanidad está estrechamente unida con la vida de la Tierra”.

¿Las piedras hablan? Al parecer en efecto lo hacen. No con palabras; con energía, simbolismos o como una ramificación más de nuestra propio ser y existir.

 Palabras recogidas del film “Humano” del Director y guionista Alan Stivelman.

Documental de 2013 que registra a un joven argentino que viaja a los Andes, en busca de la iluminación, para contemplar el origen del hombre y la razón de su existencia.

“Antes de responder las dudas sobre el origen del Hombre, debemos aprender a ser humanos


G.B


Noviembre 2018

Primera Publicación: En "La Mirilla Contenidos".




martes, 18 de agosto de 2020

IDEA VILARIÑO: 100 AÑOS

 Nos cautivaba en plena adolescencia.

Sus versos intensos viajaban en nuestro interior como olas a la mar. Aquello intimista cuya palabra se guardaba, la encontrábamos en la profundidad de la poesía de Idea Vilariño, tan escurridiza presencialmente y tan apasionada del encuentro como ave migratoria. Iba, venía... se encontraba; se enamoraba...decía adiós. Pero siempre ella. Junto con sus colegas de fibra como Delmira, Onetti, Benedetti... "Generación del 45". Deja un legado impresionante. Casi se me hace un atrevimiento escribir sobre esta imponente mujer.

Sus poemas llenaron el alma. Lo siguen haciendo.

Mejor no hablar de ella. Dejarla decir; única, nada complaciente, intensa, magnífica.

Idea Vilariño: 1920 - 2009


Amor
desde la sombra
desde el dolor
amor
te estoy llamando
desde el pozo asfixiante del recuerdo
sin nada que me sirva ni te espere.

Te estoy llamando
amor
como al destino
como al sueño
a la paz
te estoy llamando
con la voz
con el cuerpo
con la vida
con todo lo que tengo
y que no tengo
con desesperación
con sed
con llanto
como si fueras aire
y yo me ahogara
como si fueras luz
y me muriera.

Desde una noche ciega
desde olvido
desde horas cerradas
en lo solo
sin lágrimas ni amor
te estoy llamando
como a la muerte
amor
como a la muerte. *

El poema que leería infinitamente...
"YA NO" *

Ya no será
ya no
no viviremos juntos
no criaré a tu hijo
no coseré tu ropa
no te tendré de noche
no te besaré al irme
nunca sabrás quién fui
por qué me amaron otros.

No llegaré a saber
por qué ni cómo nunca
ni si era de verdad
lo que dijiste que era
ni quién fuiste
ni qué fui para ti
ni cómo hubiera sido
vivir juntos
querernos
esperarnos
estar.

Ya no soy más que yo
para siempre y tú
ya
no serás para mí
más que tú. Ya no estás
en un día futuro
no sabré dónde vives
con quién
ni si te acuerdas.
No me abrazarás nunca
como esa noche
nunca.

No volverá a tocarte.

No te veré morir.

18 agosto 2020


Graciela Bacino.
* Poemas; fuente: "Poemas del Alma"

sábado, 11 de abril de 2020

DESDE ADENTRO.

Hoy he recordado esta imagen y este pensamiento que nació estando ubicada entre la montaña de la Pre Cordillera de Los Andes y el intenso Océano Pacífico. Allá al norte de Chile, donde la majestuosidad de la naturaleza transporta al infinito. *


En la soledad de "la cuarentena" he comprendido que no todo es oscuro. Hoy he sabido que el obligado confinamiento personalmente me ha traído silencio en el entorno, (tan necesario) y me ha centrado en quien soy. Esa  calma, no exenta de incertidumbre (eso depende de cada uno) trae el beneficio del diálogo con uno mismo. Ese encuentro que con la vorágine o no, con la rutina que nos cuesta romper, no nos abrimos a adentrarnos al yo interior.
Vaya esta reflexión personal, seguramente muchos cursarán símil vivencia, para entregar una mirada positiva ante este momento de dolor que padecen millones y por tanto esfuerzo humano entregado a la noble causa de evitar mayor contagio y muertes.
Afortunados los que hoy podemos pensar en algo positivo. Lo hago con el más profundo respeto hacia quienes no están y a quienes luchan por superar la enfermedad. Permitirme echar un rayito de luz. Se que no siempre es aceptado. Así (salvando distancias) le "cayeron las diatribas" a un reconocido Biólogo español, Ignacio López-Goñi quien escribió las "10 buenas noticias sobre el virus". 
https://www.bbc.com/mundo/noticias-51721014
Hay que leerlo con atención. No fue liviano y menos superficial. Quiso nada más ni nada menos que a partir de su conocimiento científico, dar una esperanza entre tanta avalancha informativa y horrorosas noticias de una nueva realidad que golpea sin distingos.
No es fácil abstraerse. Tampoco se trata de evadirse. El punto medio tan esquivo en la condición humana es lo que necesitamos para mantener el equilibrio emocional.
En esta "era datoista" como la denomina Byung Chul -Han no hay lugar para la reflexión; sí para una avalancha de datos. Y esa adicción por los datos nos va robando espiritualidad. 
"Sin espíritu el mundo se reduce a lo adictivo"
De ahí lo del inicio; encontrarse con uno mismo, aclarar ideas, modificar paradigmas y dar la merecida dimensión a  la importancia  del silencio y de la soledad (que no es lo mismo que sentirse solo).
Hasta la próxima!



Volcán de Villarrica; Pucón, Sur de Chile.

*Mi recuerdo a mi querida Vivian, amiga chilena, guía para llegar a ese mágico lugar.