Estos días he estado pensando sobre el silencio y su importancia para nuestro bienestar.
En un mundo excesivamente ruidoso es pensable la necesidad imperiosa del individuo de tener momentos de relax.
Comprobada está la relevancia y los efectos que la serenidad, la armonía y la meditación hacen a nuestro cerebro y nuestro cuerpo en general. El cerebro contiene miles de millones de neuronas organizadas en estructuras que coordinan el pensamiento, las emociones, la conducta, el movimiento y las sensaciones.
Un sistema complejo de vías de nervios que conecta con el resto del cuerpo, cuyos neurotransmisores son parte de como actuamos y nos sentimos.
(Cuán injusto se es cuando se juzga al prójimo! ¿Ignoran que en "nuestra cajita mágica" está nuestra manera de ser?)
La vertiginosa vida actual, (salvo aquellos que viven aislados, en una área rural, zonas montañosas o bosques) no parece caracterizarse por lo que todos los neurólogos y profesionales de la mente, aconsejan y remarcan para una vida sana.
La gentrificación (proceso de renovación de una zona urbana, popular o deteriorada, que implica el desplazamiento de sus residentes originales por otros) es un fenómeno que ha ido modificando y se ha adueñado de muchos lugares de distintos países.
(Colonia Roma en Ciudad de México, Málaga, Granada, las zonas costeras en Uruguay, son ejemplos de ello)
Cada vez más dicho acaecimiento modifica el cotidiano vivir de los residentes con efectos no deseables en sus vidas. Uno de ellos es la ausencia de silencio; dando lugar al ruido del cual se ha querido salir.
Puedo tomar el ejemplo personal. En tan sólo un año, de haber elegido un lugar tranquilo, hermoso rodeada de naturaleza para residir, se ha desarrollado tal urbanización y movimiento urbano, (inmigración interna y externa) que ya el silencio llega únicamente en horas nocturnas. Ni hablemos en la época estival. En tal estación hay que prepararse para vivir en la "jungla humana" desbordada de exhibicionismo y espíritu fiestero como si la vida se les terminara. Pero ese, es otro tema. Y cada uno, vive como elige. El asunto es que tras una elección, con el tiempo ésta no está acompañada con lo deseado. La situación se transforma de tal manera que ya no hay revés.
"Mi derecho termina donde empieza el derecho de los demás" es un principio en desuso. Dicha conducta es parte de lo que hoy somos como especie.
Así las cosas hay que adaptarse a los nuevos tiempos, a las nuevas generaciones, y procurar encontrar formas acordes al espíritu personal.
Un día de campo viene muy bien.
Una caminata entre bosques y sus senderos también.
Una tarde frente al mar, produce una calma intransferible.
Dentro de la vida cotidiana la música es la mejor ecuación para equilibrar y neutralizar todos los ruidos externos, aquellos que no hemos elegido.
Dejar de pensar es absolutamente imposible. Si lo intento, ya estoy pensando. Sí, es posible llevar la atención por ejemplo a nuestra respiración. No es fácil. Se requiere de esfuerzo y entrenamiento. Vale la pena.
Es comprensible; estamos en un mundo de distracciones, ruidos, imágenes, pantallas, y "muchos espejitos de colores"
Es increíble la calma que nace concentrándose en estos sonidos:
Silence relieves tension and helps one to relax...the power of silence cannot be ignored. Sound and silence are like yin and yang :-))
ResponderEliminarANGIE; Your words echo and support what I've expressed here. Thank you so much for your encouraging words, and I'm glad you're on the same page.
EliminarHugs, dear Angie!
Vivr en un sitio ruidoso afecta a la calidad de vida. Un beso
ResponderEliminarSUSANA MORENO; Tal como ha sido expuesto.
EliminarGracias por llegar hasta aquí y reafirmar lo expresado.
Hola Grace... caray... lamento lo que cuentas acerca de tu experiencia. Pero no debes entristecerte y creo que debes tomar el asunto con calma. Por ejemplo, eso que dices de la respiración consciente es algo que trato de hacer todos los días, pero que suelo olvidad. Al menos debo hacerlo aunque sean pocos minutos.
EliminarLo otro es lo tocante a la meditación. Lo que hago es que en la madrugada me despierto a orar a Dios. Eso me sierve, no sólo para estar en comunión con él, sino para poner mis prioridades y asuntos en orden. Es que en ese momento de verdadero silencio y oscuridad, las cosas se ven más claras... es paradógico. Ah... lo único es que hay que luchar un poco con las ganas de seguir durmiendo y uno que otro cabeceo. Pero en definitiva. Me parece la mejor forma de iniciar el día.
Ali Reyes; Ali, no son tan graves ni intolerantes los ruidos en mi zona de residencia. Sí lo que he manifestado que, relacionado con el año pasado se nota que ha habido un importante incremento poblacional (confirmado además por el último censo nacional) con lo cual hay mayor tránsito y a eso se suman las numerosas construcciones que se realizan. Todos son cambios y movimientos de un lugar que en tan sólo 12 meses viene transformándose. Pero no te preocupes, (lo puse como ejemplo). Todavía disfruto de un sitio agradable.
EliminarEs muy bueno lo que haces. Orar y concentrarte en ello. Poner en orden las ideas y proyectos de vida te libera y te da tranquilidad.
Deseo te encuentres bien; agradezco como siempre vuestra visita y palabras.
Abrí tu Blog, pero aunque no creas, quise estar con más tiempo para escribirte.
Mira a qué hora recién pude abrir la laptop para responder a vuestros comentarios!
El sueño ya está en la puerta!
Hasta la próxima; con los mejores deseos!
No me gustan los ruidos.
ResponderEliminarMe encanta disfrutar de lugares tranquilos y con un paisaje bello y relajante.
A veces, es difícil encontrar la paz y tranquilidad tan necesaria.
Un placer leerte.
Un fuerte abrazo.
AMALIA; Somos dos querida Amalia. Adoro el silencio, paz y tranquilidad.
EliminarEscribiendo esto, a su vez pienso; no podemos quejarnos a pesar de ello. Hay miles de seres humanos que en lugar de "ruidos molestos" caen sobre sí explosiones destructivas. No puedo imaginarmelo! Siento mucho dolor con todo eso.
Así que con ruido y todo, somos afortunadas.
Gracias por estar.
Un gran abrazo y que estés disfrutando de la primavera. Deseo no estés con consecuencias graves de las torrenciales lluvias ocurridas.
Hasta la próxima!
Me gusto la cascada. Me gusta el silencio y más cuando escribo. Somo una sociedad egoísta y a veces ruidosa es más fácil así con el ruido olvidar las cosas importantes. Te mando un beso.
ResponderEliminarJ.P.Alexander; Imagino que sí Citu. Necesario para concentrarse a escribir. No sé si eso sucede en tu lugar de residencia. Se que Quito por ejemplo es una ciudad muy ruidosa por demás.
EliminarAsí que deseo donde vivas no tengas ese inconveniente.
Muy cierto lo que manifiestas; Justamente el ruido evita pensar, comunicarse. Es parte de la frivolidad y liviandad en que se vive en la post modernidad.
Un gran abrazo y muy buen fin de semana!
Tienes razon con que el ruido no es bueno y hoy por hoy esta abrumando al ser humano,mas existen los que son parte del ruido y ponen su cuota(las generaciones de ahora son bulliciosas).El otro punto importante es tener insigth con uno mismo,entonces esa capacidad no es privilegio de muchos y no es porque no quieran si no es que no pueden.Personalmente el yoga no va conmigo,a pesar de eso tengo horas de profundo viaje interior.Te felicito por esta entrada tan contingente,me alegra que vuelvas a escribir.Querida Grace te dejo un gran abrazo y mi cariño!
ResponderEliminarMENTA; En efecto, y fue la razón que quise escribir sobre este asunto; el ruido va ganando terreno cada vez con mayor intensidad. Un tema que se analiza académicamente es el uso de los espacios públicos. Este fenómeno produce todo un cambio en el ritmo y hábitos de quienes habitan en el lugar. Como dices tú el bullicio es la norma. Lo preocupante es que esto convlleva un problemas de salud que es lo que pretendí reflejar en esta columna.
EliminarGracias Menta por estar, por tus conceptos que son un aliento para continuar escribiendo.
Hasta pronto!
Otro abrazo para ti.
Hola Graciela, por todo lo expuesto en tu crónica, decidí hace 46 años vivir en la Patagonia. Primero, Comodoro Rivadavia, luego Ushuaia donde definitivamente me he quedado. Y si bien ha crecido muchísimo hay barrios, el mío entre otros, que son verdaderamente silenciosos. Y, por si aún quieres más silencio y escuchar sonidos naturales, chorrillos de agua, trinar de pájaros, el "toc toc" producido por los pájaros carpinteros en los troncos , el crujir de los árboles, y mucho más en 10 minutos llegas al medio del bosque y ¡Voilá la paz!
ResponderEliminarTambién, por cierto, son elecciones de vida y cada quien elije la suya.
Me ha pasado estando en Rosario no poder dormir por el intenso ruido -no sonido- tanto diurno como nocturno (mi prima vive en el centro) y, sin embargo, una vecina de ese depto me contó que, a la inversa, cuando va a visitar familia que viven en lugares más silenciosos...¡no puede dormir!
Y un sonido que me encanta es el tintineo de los "carillones", o "llamadores de viento", meciéndose al compás de la brisa.
Abrazo
¡Buena y silenciosa noche!
LU; Tal como lo declaras, así lo he pensado siempre. Vivir en Ushuaia debe ser paradisíaco para quienes amamos la naturaleza y tranquilidad. Por supuesto, puedo imaginar la seducción que entrega ese lugar para el senderismo, observación de aves, escuchar su fauna, deslumbrarse con su flora y montaña. De eso no tengo duda! Pero no todos pueden elegir el lugar preferido para vivir. Ojalá así pudiera ser. Muchos viven donde pueden y no donde quisieran! Ejemplos: millones!
EliminarTe creo que no hayas podido dormir en Rosario. Como así también el dato contrario. De hecho cuando vivía en capital e iba al campo, me desvelaba porque "escuchaba hasta las hormigas caminar" (metáfora).
Te gustan los "llamadores del viento"? Pues aquí te acompañarán.
Un gran abrazo; buena entrada para el viernes y disfrutable fin de semana.
Ya casi en abril!....